Hermano(a) Emprendedor(a): Nunca Deje de Soñar

Como el título de este Blog, yo me defino como Un Emprendedor. Pero antes de ser un emprendedor, fui un soñador y lo sigo siendo. Así que quizás la definición más certera de quien soy sea “soy un soñador que con el tiempo me convertí en un emprendedor”. Y la verdad sea dicha, es que amo esta descripción, pues tanto ser soñador como emprendedor son dos aspectos de mi vida que me fascinan y me apasionan.

En mis 28 años de vida he conocido un buen número de emprendedores, incluyendo muchos empresarios exitosos. De una forma u otra veo que el emprendedor es un soñador o en algún momento lo ha sido. Casi que me atrevería a decir que ser soñador es un prerrequisito para ser emprendedor y que estas dos palabras están muy relacionadas (no son sinónimos, pero están cerca). Y es que el emprendedor es una persona que crea, que genera proyectos, que planifica como los va a sacar adelante y todo esto requiere de un sueño.

¿Por qué Dejamos de Soñar?

Lastimosamente muchas veces dejamos de soñar. A veces lo hacemos por un periodo de tiempo, por un momento de nuestra vida. En otras ocasiones los sueños desaparecen del todo, porque hemos llegado a un momento de la vida donde creemos que no necesitamos seguir soñando. Miremos como sucede esto.

Yo he pasado por periodos en mi vida, donde por una u otra razón he tenido algún problema y he dejado de soñar. Por ejemplo, esto me sucedió recién me vi forzado a cerrar mi empresa. El mundo se vino a mis pies, todo lo que estaba seguro ya no lo estaba. Mi preocupación en ese momento era buscar un empleo y el sueño emprendedor se desvanecía. Sin embargo la vida es muy buena y unos cuantos meses después de conseguir un trabajo y de volver a poner los pies sobre la tierra, me di cuenta que esto era tan solo una transición, parte de un proceso de aprendizaje que estaba en mi camino y debía volver a continuar mi ruta emprendedora. Debía encontrar nuevas metas y que combinaran con mi trabajo, así que empecé por los Blogs. Me demoré varios meses en darle forma a esta idea, pero fue un primer paso (además, un GRAN paso). Poco a poco fui afinando otras ideas, a punto de que un año y medio después de haberme empleado, renuncié y daba el paso para volver a independizarme y a seguir la loca ruta de mis sueños y de mis emprendimientos.

Además de este ejemplo que doy, he visto que los sueños desaparecen temporalmente por un sinfín de razones. Estás van desde un mal estado anímico, a una enfermedad, un cambio de prioridades, o una redefinición o pausa que hacemos en el camino. En general, muchas de estas pausas en nuestros sueños llegan por causas que nosotros no queríamos, incluso que estas mismas se interponen en nuestros sueños originales. Pero con el tiempo veremos la luz al final de túnel, regresaremos con nuevos sueños, con mayor fortaleza y con un espíritu inquebrantable que nos hará más fuertes y tendremos una mayor probabilidad de salir adelante.

Si hay algún lector que haya visto o leído El Secreto o crea en la ley de la atracción (o alguno de los tantos nombres que tiene) seguro me entenderá. Ahora si no cree en esto, lo que voy a decir se pueden deber a cosas del destino, de Dios, del Universo o porque yo mismo me lo busque. En mis sueños y en mi camino original, no estaba contemplado que mi empresa se quebrara. Yo pensaba que crearía esta empresa y que sería mi sustento por mucho tiempo. Sin embargo sucedió lo que tenía que suceder, bien sea porque estaba en mi destino, porque yo lo atraje o porque Dios quiso que así sucediera. En fin, sucedió y fue algo que en el momento no entendí, que pensé que hasta ahí llegaba mi sueño emprendedor, así que no tenía más porque soñar. Pero las cosas suceden por algo y hoy siento que lo que sucedió fue como dicen, una bendición disfrazada.

Esta situación personal y que además he evidenciado en otras personas, me ha mostrado que es normal que a veces se nos acaben nuestros sueños, o al menos así pareciera. Pero no hay que perder el norte, ya que tarde o temprano empezaremos a seguir soñando. Y esta es la invitación, a tomar estos descansos que nos presenta la vida, y al retomar el rumbo hacerlo con mayor fuerza y empeño.

Por otro lado, están quienes dejan de soñar y para siempre. Me he encontrado con varios emprendedores, ya entrados en años, que en algún momento debieron ser muy soñadores, persiguieron ese sueño y lo lograron. Ahora muchos años después, han llegado a lo que yo denomino la temida zona de confort, donde su proyecto lleva mucho tiempo andando, es lo suficientemente grande para tener una buena vida, incluso para heredarlo a sus hijos y nietos y ya no les interesa seguir creciendo. Están tan tranquilos y apacibles en esta zona de confort, que no tienen una motivación para seguir soñando. Los sueños se los han dejado a otros, a sus hijos y a sus nietos. Esto es una gran pérdida, no solo para ellos sino para toda la sociedad.

Esta segunda situación es un poco más delicada que la anterior pues al llegar a la zona de confort no existen muchas razones para retomar el rumbo emprendedor. Se está muy cómodo, así que al seguir soñando con emprendimientos se tiene un riesgo muy alto. Desafortunadamente es algo que sucede con mayor frecuencia con quienes han triunfado, que debería ser quienes den ejemplo para que otros sigan soñando y creyendo que es posible seguir creando e innovando.

 

Una Nueva Meta: Siempre Soñar

Yo siento que los emprendedores tenemos un gran compromiso, que empieza por nosotros mismos, pero que cobija a nuestras familias, amigos y más que todo, a la sociedad. Imagínese tantas cosas que hacen parte de nuestra vida, sin las cuales sería muy difícil vivir. ¿Qué tal que los emprendedores que las hicieron realidad hubieran decidió que no querían perseguir este sueño? Es un gran compromiso y los emprendedores no podemos fallar.Como los emprendedores somos soñadores, en diferentes grados pero finalmente soñadores, seguir soñando debería ser nuestra meta y objetivo. Pero como ven, esto no siempre se logra. Así que mi propuesta es a que soñemos, soñando hasta el cansancio, monitoreando nuestros sueños de forma que si no lo estamos haciendo, hagamos algo al respecto.

Así que siga soñando, llueve, truene o relampaguee. Que las adversidades no sean motivo para parar, por el contrario que sean motores para seguir creciendo y ser siempre mejores. Y que si algún día llega a su zona de confort y ojalá lo haga, recuerde que alguna vez leyó en Internet un artículo que lo invitaba a seguir soñando. Es por usted y es por todos nosotros.

Imagen tomada de Flickr.com

4 comentarios
  1. EL SUEÑO, UN DERECHO DE TODOS
    Es de vital importancia como tu comentas, querido colaborador el tema de no dejar de Soñar.
    Cuan importante es que, desde niños nos permitan soñar, no solo con fantasias si no con futuras realidades, esto determina nuestra capacidad de soñar en nuestra vida Juvenil y/o Adulta, cuando ya tenemos las primeras armas de para poder hacer realidad aquello que anteriormente ya habiamos imaginado y mas.
    Ser concientes de tu sueño hace la diferencia al momento de hacerlo realidad, anhelarlo, empoderarte de el y llegar a cumplirlo, claro que en el transcurso de este proceso se plantearán en nuestras mentes mas sueños, que por la pactica en implementarlos podremos facilitar el proceso, pero que pasa si las condiciones no son las mejores, ahi podemos empoderar a las personas de nuestro entorno inmediato para poder construir una red, que permita implementar mi sueño, esto con diversos aportes.
    Pero lo fundamental concidero, el sueño no nos pertenece, en realidad es un aporte para satisfacer necesidades indiividuales y/o de alguien mas…., esto significa que podemos transferirlo, empoderar a alguien mas, esto significa asumir la posición de MENTOR, en algunos casos podria conciderarse nuestra responsabilidad social.

    Gracias

    Hans Jaro

  2. RE: EL SUEÑO, UN DERECHO DE TODOS
    Hans,

    Muchas gracias por tu aporte. Estoy totalmente de acuerdo con lo que nos comentas. Soñar es un derecho y tu lo has dicho, no solo nos afecta a nosotros sino a muchas otras personas.

    Un abrazo,

    Andrés Julián Gómez
    Un Emprendedor

  3. por que dejamos de soñar
    Por que dejamos de soñar, cuantas veces me pregunte, por que sigo soñando
    si no alcanso mis sueños, son metas cada vez mas lejanas, es como el sol de cada
    dia que se que me alumbra, pero fuera de mi alcanse, por que dejamos de soñar
    por cansancio, por derrota, por debilidad, por que sigo peleando, si voy a perder
    por que subo al ring sin oportunidades, para resistir, para ganar un round y perder
    la pelea, para que me animo, si es por medir resistencia se que tengo mucha
    por que lo sigo intentando, si es por valor, tengo bastante por que sigo entrenando
    para pelear, pero estoy perdido, camino si saber a donde voy, pero camino,

    por que dejamos de soñar……

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