Una herramienta poderosa: Convencer a las personas

Yo llevo siendo emprendedor más de 15 años y he tenido todo tipo de proyectos, algunos exitosos y otros han fracasado. En esta ruta he aprendido muchas cosas y una de la cual me di cuenta un poco tarde (pero más vale tarde que nunca) es el poder de la palabra. Como seres humanos tenemos muchas opciones, pero entre estas una de las más poderosa que nos ha dotado la naturaleza precisamente es la palabra. Desafortunadamente muchas personas no saben usarla adecuadamente. Miremos el poder de esta.

Cuando un emprendedor inicia la venta de su proyecto, a familiares, amigos, inversionistas y clientes, puede hacerlo de muchas formas. Por un lado, podrá mostrar el producto o un prototipo de este y como se dice popularmente, dejar que el producto “hable por si solo”. En cierto productos estos puede ser muy valioso, pero la mayoría de las veces, el producto por si solo no tiene un poder tan grande como para destacarse y por ejemplo, lograr que un inversionista entregue un capital. Otra alternativa es escribir un completo plan de negocio, que puede ser muy útil en ciertas situaciones, pero entre otros, no servirá para venderle a un usuario final.

La palabra se ha utilizado en el mundo empresarial, probablemente desde que se crearon las primeras empresas. El arte de vender, esta muy ligado a la palabra y la forma cómo el vendedor convence a sus clientes. Y aquí no estoy sugiriendo decir mentiras para vender algo, que se podría hacer, pero no es lo que estoy diciendo. La idea es que el vendedor debe comunicarse adecuadamente con su cliente y transmitirle los valores de su producto. En otras palabras, convencer a nuestro interlocutor acerca de nuestro producto.

El mercadeo y publicidad no son ajenos a esta situación. En la radio y la televisión, la palabra siempre ha sido uno de los principales elementos y hoy en día lo vemos en otros medios, como publicidad en YouTube. Además, es la misma razón que tienen empresas para contratar voceros, como actores y deportistas. Puede que estos no sean los mejores conversadores, en especial los deportistas, pero con su imagen y unas cuantas palabras, pueden lograr mucho.

Hay personas que nacen con este don de la palabra, otros lo crean en la ruta de la vida. Yo pertenezco al segundo grupo, pues por muchos años el hablar no era mi fuerte, sin embargo como emprendedor me vi obligado a aprender de este, como digo, arte. Lograr un alto grado de experticia en este tema no es fácil, nunca lo será, pero es algo que todos los emprendedores deberían aprender.

En un artículo anterior mencioné cómo el emprendimiento es parte es un proceso de venta. Muchos de los grandes emprendedores, no solo tenían una buena idea, sino un gran argumento de venta. Y esto lo lograron haciendo una buena comunicación y por ende, un buen uso de la palabra.

Nunca subestime el poder que puede tener la palabra y cómo lo llevará a muchos lugares. Si siente que no es experto en este tema, la única forma de vencer este miedo es probando, lanzándose. Al principio se sentirá incómodo y los resultados no serán los mejores, pero esto es parte del proceso. Con el tiempo y la repetición aprenderá cómo usar la palabra y obtener grandes resultados con esta. Después de varios años, seguro estará de acuerdo con este postulado y si todavía no lo está, es cuestión de seguir practicando.

Imagen tomada de Flickr.com

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