Tres razones para no temer hablar sobre su idea de negocio en etapas previas al emprendimiento

Anteriormente la información no se veía como un activo importante para las empresas. Hoy en día esta visión ha cambiado mucho, pues se han dado cuenta que al aprovecharla pueden sacar muchos frutos. Un ejemplo sencillo de esto está en el tema de inteligencia de negocios, donde los empresarios han aprovechado para conocer al máximo a sus clientes y así maximizar las compras que estos realizan. Ellos protegen esta información de la competencia pues saben que quien la tenga es quien la podrá aprovechar.

Sin embargo en muchas culturas aparentemente se ha llegado a confundir lo que es la información con lo que son las ideas y un caso muy concreto de esto lo viven los emprendedores. Cuando tienen una idea de negocio a veces la celan y no desean hablar de esta con nadie pues como en el caso de la información, piensan que quien la tiene es quien la podrá aprovechar, sin embargo esto no es cierto y mostraré tres razones importantes por las cuales los emprendedores deben olvidarse de este miedo.

En primer lugar hay que enfatizar nuevamente el hecho de que una idea no es lo mismo que información. Por este motivo en el mundo se han desarrollado mecanismos para proteger la información como lo son las patentes, pero no existe ni un solo mecanismo para proteger las ideas, debido a que estas no tienen valor. Es tan cierto el hecho de que las ideas de negocio carecen de valor, que usted no presentará a un inversionista una idea de negocio, sino que deberá convertirla en un proyecto totalmente palpable (es decir información), a través de un plan de negocios, donde demuestre que tiene el know-how de cómo es posible convertir la idea en un negocio real.

La segunda razón por la cual no debe tener miedo de hablar sobre su idea de negocio, es porque si usted la ha trabajado, la conoce y es una buena idea va a ser difícil de copiar. De esta manera si usted tiene el know-how de cómo volverla un negocio rentable aun cuando comparta la idea, es poco probable que la puedan copiar. Más bien piense que si su idea no puede ser compartida depronto esta no es tan buena y debe ser replanteada.

La última razón por la cual considero que no debe temer a compartir información sobre su idea, es porque esto le puede ayudar a alimentarla. Muchas veces tenemos ideas, pero no nos hemos dado cuenta de fallas que pueden surgir y al compartirla nos hacen dar cuenta de estos errores. Igualmente al conversar con una persona que tenga una diferente visión a la nuestra nos la puede complementar con elementos que nosotros no hayamos visto hasta el momento, lo cual puede favorecer a nuestro emprendimiento.

Para finalizar le quiero recordar una vez más que no debe temer conversar sobre su idea de negocio con otros. No olvide porque:

  1. Los inversionistas no compran ideas de negocio
  2. Una buena idea de negocio no es fácil de copiar
  3. Compartir la idea con personas de diferentes visiones la pueden alimentar

Imagen tomada de Flickr.com

2 comentarios
  1. No estoy de acuerdo con la segunda idea
    Considero que la segunda idea no es del todo cierta, pues si yo le enseño mi gran idea que no he podido realizar por falta de recursos económicos a un inversionista, el puede tomar la idea general y así no tenga el detalle de lo que he investigado el lo iniciara, le tomara tiempo y al final me robara la idea 🙁 . O si no, que me garantiza que esto no sea así. No tengo garantías tangibles.

  2. Los miedos de nuestros emprendedores
    Edicson,

    Desafortunadamente ud claramente muestra el miedo que tenemos los emprendedores, en particular muchos de los de América Latina. María Fernanda lo que quiso mostrar con este artículo, es lo importante que tenemos que dejar este miedo. Claro que es factible que un inversionista, así como un amigo «del alma», un conocido o cualquier persona se «robe» nuestra idea. Así como también es factible que nos muramos, que alguien por coincidencias de la vida tenga nuestra misma idea o que por quedarnos callados y no compartir nuestra idea, nunca hagamos nada importante con nuestra vida.

    Yo hace muchos años, cuando empezaba mi emprendimiento, pensaba así. La vida me ha mostrado 2 cosas: 1. que este pensar es muy latinoamericano y 2. que este miedo es más invención que realidad. Vuelvo y repito, es factible que cualquier persona, incluyendo el inversionista nos robe la idea. Pero 1. si es un inversionista serio, su negocio no es «robar» ideas, sino aprovechar grupos de trabajo para sacar adelante la idea; 2. él o ella no tiene tiempo para esto, ese no es su negocio; 3. ellos reciben cientos o miles de ideas al año, ¿ud. cree que van a robar tantas ideas, de las cuáles, le aseguro muchos son excelente ideas?

    Finalmente, si su idea verdaderamente es buena, por más de que la cuente al mundo, que publique un libro sobre esta, seguro que si es buena, no podrá ser copiada con exactitud. Hay una razón por la cual las ideas no se puede patentar y es que cualquier persona la puede tener al tiempo (¿cómo saber quien la tuvo primero?). Yo más bien me preocuparía por que gracias a este miedo de no compartir la idea, nada interesante pase en vida, me quede quieto, soñando por años, mientras otros que si tuvieron la astucia de compartir la idea y conseguir apoyo, se tomen mi mercado, con un producto que incluso es inferior al que yo quería lograr.

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